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jueves, 19 de septiembre de 2013

Las cosas que me gustan hacer en Caracas...


Un año sumando kilómetros a mi favor

A mis amigas de @ChicasqCorren 
por ser inspiración.
A ti, por ser mi motivación 
 
Un año. Vaya, la verdad que cuando decidí comenzar a correr pensé que sería por un par de semanas y que lo dejaría como lo he hecho con los doscientos cursos de inglés en que me he inscrito. O que sería más efímera que promesa de año nuevo.

Hoy, cuando me pregunto qué me ha mantenido con los ánimos para continuar sumando kilómetros, tengo múltiples respuestas según el escenario donde me lo pregunten. 

- La noche antes de la carrera, les diré: “No sé, no sé por qué lo hago. Esto de madrugar un domingo sin guardia cuando uno lo que quiere es dormir empiernao hasta las 12 del mediodía. Es un castigo.” 

- En la mañana, antes de arrancar, mi respuesta será: “No sé, no sé por qué hago esto. Tengo dolor de barriga. Me sudan las manos. Como si fuera la primera vez que corriera. ¡Por Dios, qué arranquen!” 

 - Si me detienen en el kilómetro 8, les aseguró que les diré:” No sé, no sé por qué me estoy haciendo esto. Es casi masoquismo. Aquí donde me ves me estoy muriendo. Cristo, cuándo falta.”

- Si me agarran en la meta, me saldrá algo así como: “¡Lo logré! Soy una tipa arrechí (…) Me duele todo, pero lo hice.” Uno sale de allí sintiendo que se va a comer el mundo. Que no hay reto que sea más grande que tú. Así de exagerado. Claro, después te sale hielo y acetaminofen para sobrevivir. Pero lo lograste. 

 - Si me preguntan en un momento de reposo, respondería que corro porque ha sido una manera de retarme a mí misma; porque me ha ayudado a ganar disciplina por primera vez en la vida; porque me ha servido a enfocarme en el “aquí y en el ahora”, pues en la medida que más pienso en cuánto falta más rápido me agoto; porque me ha servido para repetirme una y mil veces “no te impacientes, vas a llegar”; porque ese masaje mental que supone repetirte en el trayecto “si puedo, si puedo, tú puedes dar un poco más de ti” me ha traído hasta acá. 

Sueno como un libro de autoyuda ambulante. Lo sé. ¿Pero ustedes preguntaron por qué lo sigo haciendo, no? Allí mis respuestas.

Salú, por este primer año. Y sigamos sumando muchos kilómetros más ;) #Reto21K



Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to 
Fotos: José Colón // ChicasqCorren


domingo, 28 de octubre de 2012

Las cosas que me gusta hacer en Caracas...


En Caracas, hay @Chicasqcorren... ¡y duro!

No soy deportista. Nunca lo he sido. Y lo digo dignamente. Nunca supe lo que es pasar la pelota de la malla de voleibol y jamás puede hacer salto alto sin tumbar la barra. En esa negación estuve 32 años de mi vida. Pero, como bien dicen por allí, tarde o temprano el fin del sedentarismo llega. Y ese día dices: ¡hay que correr!

Me pasó. Pero mis razones fueron casi terapéuticas. Tras mi separación, una mañana me levanté con unas ganas inmensas de salir corriendo. De huir de la tristeza, de la nostalgia, de los miedos y de la frustración que una ruptura te genera. Ese día corrí, corrí y corrí sin mirar atrás, ni tampoco hacia adelante. Sólo concentrada en cada pisada, cual si fuera el aquí y el ahora. Así logré mis primeros 10 minutos.



¡Vaya! Me hizo sentir tan bien esos 10 minutos de “terapia personal” en los que me repetía constantemente “si puedes” "si puedes" "si puedes", que me dije: hay que seguir. Así logré pasar de 10 min a 15, 20 y alcanzar los 25 min. Cuando llegué a ese punto, un compañero de trabajo, mi vecino Jonathan Soto, me grabó un playlist en el ipod para running y eso me activó aún más. ¡Run, mimoto, Run!



Un día me llegó por Twitter la convocatoria de un grupo llamado @Chicasqcorren a un entrenamiento de 2.5K en el Parque del Este. "¡Caramba, la meca de los trotadores!", pensé. Aunque confieso que no tenía ni idea de cómo sería eso ni quién iría, me parecía una excusa perfecta para trotar acompañada en un espacio simplemente ideal. Y, la verdad, fue una experiencia increíble.

Puedo jurar que ese día que alcancé mis primeros 2,5K me sentí más grande. E inevitablemente me pregunté: ¿Y ahora qué? 5K, 10K, NK... La verdad, no pretendo lanzarme un maratón. Pero la idea de ponerme a prueba a mi misma me agrada, me llena de fuerza. Y por eso sucumbí al reto de hacer mi primera carrera 5K. No pensaba hacerlo, la verdad. Por eso, ni me inscribí en el evento organizado por Mc Donald's. Pero al final dice: ¿por qué no?

Y tras lograr mi primera carrera, creo que en adelante esa será la pregunta que me guiará en los próximos retos: ¿10K?... ¿por qué no?

Nota: Mis primeros 10K los logré en la carrera Unicasa el 25 de noviembre de 2012. ¿Y ahora qué? ¿21K? ¿Por qué no?

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to