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jueves, 1 de julio de 2010

Las cosas que se hacen en otras ciudades..





En el Centro ¡Yo cuento!
Bogotá nos da una cátedra en lo que a transformación de ciudad se refiere. Basta ver este video que me sugirió Hector Burguillos para comprobarlo. Se trata de una propuesta de renovación del Centro. Y lo que más me llama la atención es cómo buscan involucrar a la empresa privada, a la municipalidad y a los ciudadanos en un mismo objetivo: el rescate del espacio público. El video que utilizan para explicar el Plan Centro es super didáctico, responde al qué, cómo, cuándo, por qué. De manera que nadie quede con dudas sobre lo que se busca con la transformación del Centro de la ciudad. Pero lo que más me gusta es que resaltan una y otra vez la importancia de que el ciudadano se involucre e incluso lo animan a participar. De allí el lema: En el Centro ¡Yo cuento! No voy a caer en comparación con lo que se está haciendo en el Casco Histórico de Caracas para no entrar en diatribas. Sólo quería compartir este interesante material para que veamos que si otras ciudades pueden, nosotros también.

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to

viernes, 9 de abril de 2010

Las cosas que tenemos que ver en esta ciudad...



La ciudad monocromática

Predominio del rojo borra lo heterogéneo que tiene en esencia el espacio público

Rojo en las luces de la avenida Bolívar. Rojo en el “tranvía” que sube hacia El Calvario. Rojo en los asientos del nuevo vagón del metro. Rojo en el logo de la Alcaldía de Libertador. Rojo en el ferrocarril de Los Valles del Tuy. Rojo en las franelas de los funcionarios públicos. Rojo en la bomba de gasolina. Rojo en los autobuses del Sitssa. Rojo en los funiculares del metrocable. Rojo usted, rojo yo, rojos todos...
Está claro que Caracas se uniformó. Se tornó una ciudad unicolor y ese hecho solo se puede interpretar –desde el punto de vista urbanístico y sociológico– como la polarización del espacio público. Así lo dio a entender María Isabel Peña, directora de la Escuela de Urbanismo de la UCV, quien aseguró que cuando se cae en eso –sea de un bando o de otro– los lugares de encuentro pierden su carácter democrático, plural y diverso que tienen por naturaleza.
Amalio Belmonte, sociólogo de la UCV, considera que, en ese sentido, la uniformidad cromática supone la exclusión de lo diverso. “Al teñirse lo urbano con carácter excluyente se pierde lo que es el espacio público por excelencia. Se vuelve un universo absoluto donde no hay cabida para el otro. El caraqueño siente entonces que le han quitado su espacio por una sola concepción. Siente que vive en una cárcel de coerción, donde se pierden valores positivos como pluralidad, diálogo y encuentro”, acotó.
A su juicio, la ciudad unicolor está generando distintos efectos. El rechazo es uno de ellos, pues el ciudadano se siente asfixiado, aplastado. “El ser humano no es homogéneo, por ello esa unificación lo interpreta como algo antidemocrático”. Pero Belmonte asegura que la preponderancia del rojo genera, por otra parte, cohesión entre quienes hacen esa política y ello se traduce para sus contrarios en temor, desmovilización e intimidación.



“Aquello de que ‘somos rojos rojitos’ genera en quienes profesan esa política un sentimiento de identidad, de unificación, de liderazgo. Esa cohesión a través del color provino de Mussolini y se acentuó con el fascismo alemán que utilizaba uniformes o propaganda para asfixiar lo diverso”.
Desde el punto vista publicitario, esa práctica del Gobierno de utilizar el mismo color para todo le está restando impacto a la comunicación individual. Es por ello que ya no importa si la información se refiere a Barrio Adentro, a la Misión Robinson o a Mercal, el mensaje se volvió único.
“La intención real no es que el receptor lea el mensaje, sino que se imponga la idea de que ‘Yo soy el dueño de todo’”, afirmó Eduardo Capuano, creativo publicitario. “Es una campaña exagerada para reflejar el control total. Frente a una mancha roja, ni aquella acotación de que ‘Venezuela es de todos’ logra agregar, sino separar”.


Mirelis Morales Tovar
Fotos: Venancio Alcázares



lunes, 8 de marzo de 2010

Lo que veo en esta ciudad...




Apagada y sin color…

Qué triste te ves, Caracas. Y no lo tomes a mal, pero estás apagada y sin color. De noche, tu apariencia da miedo. Tus calles están a medio iluminar. Tus espacios quedaron en su mayoría desolados. Y las vallas que te deban ese aire de ciudad cosmopolita las mandaron a apagar.
Sé que me vas a decir que estás triste desde hace años. Pero de verdad que de un tiempo para acá te veo peor. En diciembre, me partió el alma ver que no te embellecieron con el San Nicolás del CCCT, como lo venían haciendo desde hace más de 20 años. Ni hablar cuando nos enteramos que sólo podrías exhibir tu Cruz de El Ávila en horario restringido.
Imagínate: tú que en Navidad siempre te veías tan iluminada, tan festiva, tan colorida, tan alegre, observarte así a medias no fue normal. Desde entonces, comenzaste a verte distinta para mí.
Pero ahora estás peor. Y eso es lo que me tiene preocupada. Si sólo fuera en la noche. Está bien. Pero en el día también. Ya ese color verde que te caracteriza ha cedido por culpa de la sequía. Estás seca, árida y polvorienta…Esa misma sequía ha hecho que una infinidad de incendios te consuman buena parte de tu parque nacional. Es horrible y doloroso verte carcomida por el fugo. Y eso no es todo… Ahora te envuelve una capa blanca -que los conocedores llaman calima- que no deja ver lo mejor de ti.
Cómo quieres que no me preocupe, cuando te veo así. Ciertamente, hay algo que debo reconocer que no has perdido: en medio de este panorama, tus araguaneyes están más hermosos que nunca. Se ven como pinceladas de color entre tanto gris. Ver sus flores caer y cubrir el asfalto es algo que me reconforta el alma.
¿Qué puedo hacer por ti? Dime, porque no soporto más tu tristeza.


Mirelis Morales Tovar
Fotografía: Doucky Esquijarosa

jueves, 25 de febrero de 2010

Las cosas que otros ven de esta ciudad...

Quería compartir con ustedes este trabajo maravilloso de Diego Di Marcantonio...
Disfrútenlo...

Epilogo 2009 from Diego Di Marcantonio on Vimeo.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Las cosas que hay que ver en el Metro...





El Metro relanza campaña de normas del Buen Usuario

En un esfuerzo nada desdeñable, el Metro de Caracas lanzó una nueva campaña institucional denominada "Cumplir las normas del metro es facilito", con la que pretenden reforzar las reglas que más se infringen dentro del subterráneo. Que vale mencionar, son muchas.
La campaña se difundirá por medio de afiches en vagón, módulos lumínicos en estaciones, afiches en carteleras y en el hilo musical. Al menos, ello será una forma útil de ocupar los espacios que quedaron vacíos de publicidad luego que la gestión anterior decidiera rescindir el contrato a la empresa DLB Group que estaba a cargo de comercializarlos por considerar que se trataba de un monopolio. Y que ahora quedaron para mensajes proselitistas o para que los ociosos rayen con marcador.
En todo caso, yo me pregunto: ¿Servirá de algo esta campaña institucional? Frente a un usuario casi talibán que mete el pie para detener el cierre de las puertas, que escribe "pendejadas" en los asientos, que se mete a empujones como si ese fuera el último tren que va a pasar por el andén, que ha llegado al punto de romper los vidrios con patinetas por mero ocio o que salta el torniquete para no pagar unos míseros 500 bolívares viejos, será suficiente unos afiches en las carteleras para hacer cumplir las normas. ¿No ha bastado que por más de 20 años se hayan repetido los mismos mensajes para que la gente entienda?
A decir verdad, creo que hace falta más que avisos bonitos para que se retome la "Cultura Metro".
Mirelis Morales Tovar