martes, 5 de julio de 2011

Las cosas que quiero mostrar de la ciudad...




Ciudad de furia, ciudad de calma (II)

Una visión de Caracas para los europeos, más allá de la violencia.

Vivirla es conocer todas sus caras. Es pasearse por las calles del municipio Chacao, zona comercial y empresarial de la capital. Sentarse en la Plaza Francia (conocida como Plaza Altamira) y disfrutar de la visual que brinda el Obelisco con el Ávila de fondo. Buscar algún café o restaurante por los alrededores y degustar lo que le apetezca, desde comida criolla, italiana, japonesa, hasta peruana o mediterránea. Y nada como cerrar la noche en los bares que se han instalado en las azoteas de algunos hoteles con una vista privilegiada.
Vivirla es montarse en el Metro de Caracas y viajar hacia el casco central para imbuirse en el caos de autobuses, de peatones, de comerciantes informales y, sobre todo, de mototaxistas. La precaución debe ser la regla de esta visita. Pero es imposible obviarla.
El centro concentra las sedes del poder: el edificio de la Asamblea Nacional, el Palacio de Miraflores. Acoge a la Plaza Bolívar, la Catedral, el Museo Sacro, las Torres del Silencio y la Plaza de los Museos, donde se encuentra el Museo de Bellas Artes, el Museo de Ciencias y un poco más allá el Museo de Arte Contemporáneo. Será un encuentro frontal con la politización de una ciudad. Verla desde lo alto del Parque El Calvario nos permite distanciarnos y llevarnos la esencia más genuina de la caraqueñidad.

Mirelis Morales Tovar
Foto: Nicolas Serrano

sábado, 2 de julio de 2011

Las cosas que quiero mostrar de la ciudad...




Ciudad de furia, ciudad de calma
Una visión de Caracas para los europeos, más allá de la violencia. www.casaamerica.es

No es la capital del mundo. Tampoco la gran metrópoli de Suramérica, como alguna vez se perfiló a ser. La Caracas de hoy nada tiene que ver con la “Ciudad de Los Techos Rojos”, que describió el poeta venezolano Juan Antonio Pérez Bonalde en su poema “Vuelta a la Patria”. Y si bien todavía conserva el regalo de la naturaleza que le valió ser bautizada como “La Sultana del Ávila”, la violencia que deambula por sus calles la ha hecho perder el título de “la Sucursal del Cielo”.
Aun así, Caracas está negada a morir. Ajena a quienes la llaman “la malquerida”, ella muestra a sus habitantes –y a sus pocos visitantes- lo mejor de si. A diario ofrece el verdor de su parque Nacional El Ávila, una región montañosa de más de 85 mil hectáreas, que separa al valle caraqueño del Mar Caribe cual si fuera un padre protector. Es la referencia visual de la ciudad. La imagen que reconcilia a los caraqueños con su urbe. Una bendición de la naturaleza. No sólo por ser un pulmón vegetal sino por convertirse en un espacio de esparcimiento para los ciudadanos.
Subir por sus senderos un domingo en la mañana es poder llevarse la visual más idílica de la ciudad.Silenciosa, apacible, indefensa… Desde la montaña, los contrastes de Caracas quedan al descubierto. Por lado, sus grandes edificaciones se elevan como muestra del movimiento económico de la capital. Zonas residenciales de clase media se divisan por el Sureste. Mientras las barriadas populares crecen por doquier como rompecabezas mal encajados. Pero así es Caracas, ciudad de contrastes.

Mirelis Morales Tovar
Texto escrito para el blog "Viajeros" de Casa América (Madrid, España)
Se publicarán dos post más, a propósito del aniversario 444 de Caracas
Foto: Caritza Campo. Concurso CIUDAD POSITIVA

domingo, 26 de junio de 2011

Las cosas que otros hacen por esta ciudad...



Honor a quien honor merece

Y este chico Fe lo volvió a hacer. Ya se los había dicho. No hay que perderle la pista, porque sus intenciones son seguir sorprendiendo a los habitantes de esta ciudad con sus muestras de arte en espacios abiertos. Pero esta vez se pasó. No sólo logró sorprendernos con su último mural, sino que también consiguió conmovernos, alborotarnos el orgullo nacional y despertarnos un sentimiento esperanzador en tiempos de negativismo exacerbado.
Su último trabajo, según cuenta, se trata de un recordatorio hacia los caraqueños sobre los grandes maestros del arte y de la cultura del país. Un homenaje a Carlos Raúl Villanueva, Carlos Cruz-Diez, Jesús Soto, José Antonio Abreu, Gustavo Dudamel, José Ignacio Cabrujas, Simón Díaz y Gego. Figuras que nos hacen reconciliar con nuestra venezolanidad.



La mayoría son esténciles pintados sobre algún tipo de papel reciclaje (planos de arquitectos, periódicos, guías, entre otros). El resto fueron impresos a manera de afiche. Aunque las dimensiones y la lluvia no jugaron a su favor, Fe asegura sentirse satisfecho con el resultado. Y la ciudad también, porque todo lo que ayude a enaltecer los espacios públicos y a tocar la fibra nacionalista sin tintes políticos se agradece.
¿Dónde se pueden ver? Bueno, aquí el secreto es estar bien atentos, porque FE le puede sorprender con su arte en cualquier esquina. Sólo les daré unas pistas: Autopista Francisco Fajardo, entre el CCCT y el Distribuidor La Carlota. Aparte, hay algunos en Santa Fe, Bello Monte y Los Ruices. Si quieres conocer más de su trabajo, te invito a visitar su blog http://www.fecaracas.blogspot.com/ Ya veremos, con qué nos deleitará más adelante. Pero, por lo pronto, sólo nos queda decirle: GRACIAS!

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to
Facebook: Caracas: Ciudad de furia, ciudad de calma

jueves, 9 de junio de 2011

Las cosas que podemos aprender de esta ciudad...



Una trivia sobre Caracas
Vamos a medir qué tanto sabemos de la ciudad. Sólo por jugar. Les cuento por qué... Es que me puse a pensar que a veces nos hacemos muy pocos preguntas sobre aquello que nos es cotidiano. Mencionamos cosas que nos pertenecen como caraqueños sin tener ni idea de dónde vienen. Yo soy una. Jamás me cuestioné, por ejemplo, por qué una estación de Metro se llama Pérez Bonalde. Tampoco por qué la Plaza Altamira se le conoce por igual como Plaza Francia. O quién era Francisco Fajardo para que una autopista lleve su nombre. Es cierto que la ignorancia es libre y democrática. Pero bueno tampoco debemos permitir que dure por siempre, porque el sentido de pertenencia se alimenta de conocer nuestras raíces, de dónde venimos y qué somos. Así que para empezar, les dejo 10 preguntas. Las respuestas las publicaré la otra semana.



¡Vamos, hagan su ranking sin pena y me cuentan!


1. ¿Quién fue Santos Erminy para que una calle de Sabana Grande lleve su nombre?
2. ¿La estación de Metro Pérez Bonalde debe su nombre a quién?
3. ¿Quién fue Francisco Fajardo?
4. ¿Por qué se le bautizó a Caracas con el nombre Santiago?
5. ¿Por qué a la Avenida Boyacá se le conoce también como Cota Mil?
6. ¿A quién debe su nombre el Parque Nacional El Ávila?
7. ¿Por qué a la Plaza Francia se le conoce indistintamente como Plaza Altamira?
8. ¿Cuál era el proyecto original del Helicoide?
9. ¿A quién se le rinde homenaje con la Calle Negrín de Sabana Grande?
10.¿A qué debe su nombre la Urbanización Caurimare?





***
Preguntas de los lectores:
1. ¿Cuál era el proyecto original del Coliseo de La Urbina? (vía FedericoX)
2. ¿Dónde estaba antes la estatua de la redoma de La India del Paraíso? ¿Por qué la reubicaron? (vía FedericoX)
3. ¿Dónde estaba originalmente la fuente Venezuela de Ernesto Maragal que se encuentra en el Parque Los Caobos?
4. ¿Por qué Caracas es la capital y no la Guaira? (vía Franci)
5. ¿Por qué hay una esquina que se llama las Animas? (vía Franci)
6. ¿Por qué Cabo Blanco ya no es Cabo Blanco? (vía Fundación de la Memoria Urbana)
7. ¿Quién era Catia?(vía Fundación de la Memoria Urbana)
8. ¿Cuántas lagunas tenía Caracas? (vía Fundación de la Memoria Urbana)
9. ¿Dónde queda hoy la Tierra de Jugo?(vía Fundación de la Memoria Urbana)
10. ¿Cuál era el nombre original del Panteón Nacional? (vía Fundación de la Memoria Urbana)
11. ¿Dónde queda el monumento a José Félix Ribas? (vía Fundación de la Memoria Urbana)
12. ¿Por qué se llama así el sector la Sabana del Blanco? (vía Fundación de la Memoria Urbana)
13. ¿Dónde quedaba la Hacienda Blandín?(vía Fundación de la Memoria Urbana)
14. ¿A cuál iglesia de Caracas le llamaban La Guacamaya?(vía Fundación de la Memoria Urbana)
15. ¿Cuál es la Hacienda más antigua de la ciudad? (vía Fundación de la Memoria Urbana)
16. ¿Cuál es el nombre original de la Avenida Victoria? (vía Juniper)


Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to
Facebook: Caracas ciudad de furia, ciudad de calma

sábado, 28 de mayo de 2011

Las cosas que podríamos ver en la ciudad



Los colores de Caracas...

Una ciudad es un ente vivo. Tiene sonidos, olores, sabores, colores... Hace un año me divertí mucho editando los sonidos de Caracas. y sé que quienes los escucharon evocaron esa dinámica eloquecedora, pero a la vez tan auténtica que tiene nuestra ciudad. Ahora, planteó otro ejercicio creativo desde el punto de vista visual. ¿Cuáles son los colores de Caracas? La idea me surgió a partir de un maravilloso trabajo que publicó el Diario El Heraldo de Soria (España) y que conocí a través de Javier Errea, un periodista experto en reediseño de periódicos. Me pareció increíble y como siempre quiero replicarlo en Caracas. ¿Qué color se impone más en la ciudad? (obviando el rojo con connotaciones políticas, por favor) ¿El verde? ¿El azul? El ejercicio no lo puedo hacer a la distancia. Así que propongo a quienes quieran animarse a recoger los tonos que tiñen a Caracas, a compartir sus fotografías y que juntos hagámos un collage caraqueño. Una antesala a lo que podría ser la temática del próximo Concurso de Fotografía CIUDAD POSITIVA.


jueves, 26 de mayo de 2011

Las cosas que sólo pasan en esta ciudad...



¿Motores a máxima revolución?


El Gobierno no tiene la razón. Y así se lo ha dejado ver el Metro de Caracas.
Todo cuanto se han empeñado en implementar, mantener o eliminar se ha caído por su propio peso. Así que algo parece quedar claro: los motores del Metro de Caracas no se mueven “a máxima revolución”, como sugiere el eslogan que le colocó uno de los 11 presidentes que han pasado por la empresa desde que Chávez llegó al poder.
Los hechos hablan por sí solos. Desde junio de 2006, el pasaje del Metro se mantuvo congelado por razones políticas en 0,5 BsF. No había nada ni nadie que hiciera cambiar al Gobierno de opinión. El populismo en su máxima expresión podía más que el deterioro que sufría el sistema por el uso masivo y por la falta de inversión. Pero tarde o temprano, debían corregir su empeño de hacer del Metro un instrumento político y elevar la tarifa contra su propia voluntad.






Ese doble discurso en el manejo del Metro de Caracas ha sido repitente y reiterativo. El afán de la directiva por encasillar a la empresa en la corriente socialista los llevó en 2009 a "acabar con el monopolio" que -a su juicio- tenía la firma DLB Group con la comercialización de la publicidad. La decisión del entonces presidente Claudio Román Farías significó para la empresa de transporte masivo la pérdida de al menos BsF 600 mil mensuales provenientes de unos 40 clientes. En junio de 2010, a la directiva del Metro no le quedó de otra que que reconsiderar su posición. Y abrió un concurso para la comercialización de los espacios. Tanto proselitismo, por lo visto, no les estaba siendo rentable.
En junio de 2009, se quiso usar al Metro de Caracas para castigar a "los oligarcas”, pero ese juego tampoco les salió bien. Inolvidable fue aquel anuncio del entonces presidente del Metro, Claudio Farías, de replantear la Línea 5 porque beneficiaba a la oligarquía. “Esa es una línea que beneficia a la oligarquía (...)”, diría Farías. “Las Mercedes, hermano, la Principal de Las Mercedes va a tener dos estaciones en la propuesta cuando todo el mundo que va a Las Mercedes va (sic) en su carro a los restaurantes. ¿Se necesita que la Principal de Las Mercedes tenga dos estaciones? Ni siquiera, La Hoyada y Capitolio”. Esa declaración le costó el cargo y el Gobierno por su parte, no volvió a mencionar nada sobre aquel cambio que supuestamente ya contaba con un estudio.

Ante el último incidente que produjo la separación de unos vagones, el ministro Garcés aseguró que se trata de “algo natural que se da en cualquier sistema ferroviario”. Un hecho aislado, como suelen decir. No pretendo ser pájaro de mal aguero, pero sólo espero que esta vez la historia sí le dé la razón.




Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to
Ilustración tomada del blog Los Corotos.

viernes, 13 de mayo de 2011

Las cosas que reflexiono en otra ciudad...





No soy de aquí. Ni de allá
Sí, me siento libre. Pero también siento que no soy de este lugar.
No soy de aquí. No es mi país.
Soy una extranjera. Y lo seré siempre.
Aunque diga “vale”, aunque diga “coche”, aunque diga “móvil” nunca seré de aquí.
No me acostumbro a desayunar tortilla de papa. Ni a tomar chocolate caliente después de rumbear. No concibo hacer una siesta después de almuerzo ni que el domingo sea de fiestas de guardar (*). Sigo diciendo “Buenos Días” en vez de “Hola”, dando un solo beso en vez de dos y pidiendo las cosas “por favor”.
No soy de aquí. Lo sé. Pero que libre me siento.
Libre de caminar por la calle sin tener que mirar a los lados. Dichosa de poder disfrutar del espacio público. Civilizada de detenerme en la escalera mecánica en el lado derecho o circular por el izquierdo. Maravillada por el funcionamiento del transporte público. Sorprendida por tan variada oferta cultural. Y avergonzada por no lo leer al mismo ritmo de quienes viajan conmigo en el metro.
Pero no soy de aquí. Y, sin embargo, tampoco de allá.
Aunque muero por una arepa con queso guayanés, aunque mi léxico está saturado de disminutivos, aunque diga “chama” “chévere” y “vaina” cada dos oraciones, no soy de allá.
No me acostumbro a vivir con el miedo de que “seré la próxima”. No concibo la viveza como modo de vida. No comulgo con la intolerancia, el irrespeto, la violencia y el oportunismo. Sigo dando los “Buenos Días” aunque pocos me contesten, sigo alardeando de nuestra ciudad aunque pocos la quieran, sigo teniendo esperanza de un futuro mejor aunque muchos la hayan perdido...
¿Quedarme? No lo sé. Aquí ya está todo hecho. Allá está todo por hacer.

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to

(*) Día en que hay obligación de oír misa.