jueves, 2 de agosto de 2012

Las cosas que inventamos en Caracas...



Foto ganadora: Alberto Rojas
Los colores de una Ciudad Positiva

Siempre queremos mostrar lo mejor de ti. O al menos, un lado amable que nos haga olvidar todo lo que a veces nos agobias. Ese es el propósito de este concurso de fotografía Ciudad Positiva y el cual hemos tratado de mantener a lo largo de tres ediciones. Pero este año, en especial, quisimos ponerle color a este asunto. Así que decidimos que el reto fuese mostrar esa gama de tonalidades que te caracteriza y con la que nos deslumbras a diario. 

¿El resultado? 72 fotografías que son un estallido de color. Algo hermosísimo! Y que son tuyos, de más nadie. En total, 42 caraqueños se sumaron a este proyecto y por ellos es que hoy podemos mostrar al mundo todos tus matices. Tu verdor, que tanto impresiona a quienes te visitan por primera vez. Tu azul, tan celestial. Esa policromía que te regala la naturaleza. Esa mezcla que te da el mestizaje de tus habitantes. Y hasta los tonos oscuros que se ven desde el asfalto. 

La labor del jurado no estuvo fácil. Roberto Mata, Vasco Szinetar y Nicolás Serrano evaluaron detenidamente la muestra y escogieron las 6 imágenes que verán a continuación. Una selección que refleja una estampa muy caraqueña y que está cargada de optimismo. Ese es nuestro mejor regalo en tu 445 aniversario y que logramos gracias a Alberto Rojas, Dennis Manzano, Audry Gómez, Luis Graterol, Cristal Palacios y Edgar Rendón. Y de nuestros aliados Banesco, Taller de Roberto Mata, Samsung, Bucare y el Centro Cultural Chacao.

A ellos, GRACIAS por creer en este proyecto. Y a ti, Caracas, felicidades por tu aniversario! MI CIUDAD POSITIVA


Crédito: Dennis Manzano
Crédito: Audry Gómez

Crédito: Luis Graterol

Crédito: Cristal Palacios

Crédito: Edgar Rendón

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to

domingo, 15 de julio de 2012

Las cosas que podemos hacer en Caracas...


101 cosas para hacer en Caracas antes de morir (RENOVADA)

En un año pueden pasar muchas cosas. Y vaya que lo sé. Por eso, no tenía mucho sentido mantener intacta la vieja lista de las 101 cosas que hacer en Caracas antes de morir luego de un año y 4 meses. Cual si fueran humanos, las ciudades también se transforman, mutan, se renuevan, empeoran. No son estáticas. De allí que asumí el reto de construir otra lista con las nuevas experiencias que se han incorporado a la dinámica de nuestra ciudad. Y cuál sería mi sorpresa que tenemos más de 40 puntos nuevos. Decidí eliminar los items relacionados con la gastronomía y dejarlos para la lista de 101 lugares para comer en Caracas, que también viene con una versión renovada gracias a la colaboración de mis amigos Guillermo Amador, Zinnia Martínez, Alicia Hernández, Vanessa Rolsini y Verónica Esparza. Aparte, tuve que quitar obviamente lo que ya no existe, como las películas porno del Cine Urdaneta. E incorporé muchas de sus sugerencias. Sin más preámbulo, aquí les dejo la nueva versión, espero que la disfruten tanto como yo y que se animen a comenzar a tachar punto por punto.

2.     Ir a ver una obra o un concierto en el renovado Teatro Principal. Y si quedó fiebruo, vaya al Teatro Municipal y al Teatro Nacional.
5.     Hacer yoga en La Plaza Los Palos Grandes, Plaza Millenium o Parque del Este
8.     Hacer un recorrido en bicicletas con los amigos de Una Sampablera por Caracas o las BiciMamis.
9.     Conocer el Mirador Boyacá en la Cota Mil y aprovechar para hacer yoga con la vista de Caracas.
10.   Recorrer los sábados el Mercado de Los Palos Grandes, tomarse un jugo de naranja y probar algo nuevo en cada visita.
11.   Disfrutar de una obra, un concierto o un cineforo en el Teatro César Rengifo de Petare.
12.   Hacer a pie las rutas gastronómicas que organiza Cultura Chacao con Vanesa Rolfini.
13.   Llenarse de nostalgia en el Mercado de Antigüedades en el Museo del Transporte.
14.   Lanzarse un domingo a Los Próceres y sumarse al programa “Caracas Rueda Libre”
15.   Conocer la nueva sede de la Galería de Arte Nacional.
16.   Asistir a un concierto en el Centro de Acción Social para la Música (Quebrada Honda) y quedarse enamorada de la Sala Simón Bolívar.
17.   No perderse los conciertos gratuitos que se realizan en PDVSA La Estancia. Sobre todo, los domingos.
18.   Ver el atardecer de la ciudad desde uno de los funiculares del teleférico. Y admirar lo hermoso que es la Torre Humboldt.
19.   Comprar piñatas en una de las tantas jugueterías que rodea la Plaza El Venezolano.
20.   Disfrutar de una de las tardes sinfónicas de la Concha Acústica de Bello Monte.
21.   Ver un juego de La Vinotinto en la Plaza Alfredo Sadel
22.   Hacer el Camino de Santiago que organiza la Alcaldía de El Hatillo
23.   Visitar la Casa de Estudio de la Historia Lorenzo Mendoza (Esquina de Veroes. Bulevar Panteón) y sentarse a leer el periódico en la terraza.
24.   Lanzarse una rumba en el bar “Sal si puedes”, callejón de la puñalada Bulevar de Sabana Grande.
25.   Ir a un concierto en la Universidad Simón Bolívar. Escuchar a tu artista en medio de ese ambiente de neblina y pinos gigantes.
26.   Visitar en Semana Santa al Nazareno de San Pablo en la Basílica de Santa Teresa.
27.   Curiosear por el Mercado de Las Pulgas que se monta en la Iglesia San Luis Gonzaga de Chuao.
28.   Ir a una función de cine a cielo abierto en Los Galpones o en la Plaza El Cristo de Baruta.
29.   Ver una obra en el nuevo Teatro de Chacao. El origami naranja de la ciudad.
30.   Subir al MetroCable de San Agustín y ver una de las vistas más interesantes de la ciudad.
31.   Conocer uno de los parques de mascotas (Vizcaya o Kamba en Los Naranjos). Así sea por curiosidad.
32.   Ejercitarse en uno de los gimnasios al aire libre en Chacao, Los Próceres o El Hatillo.
33.   Visitar el parque de las piedras que se encuentra en El Ávila. Es bien curioso.
34.   Pegarse una rumba en El Merendero que se encuentra en la Plaza Andrés Eloy Blanco (Otrora Plaza Lina Ron) o Chocolate con Cariño en la Plaza El Venezolano. Casco Histórico.
35.   Recorrer el Bulevar de Sabana Grande y descubrir las esculturas que se instalaron en el paseo peatonal.
36.   Vivir la experiencia de la cocina itinerante de GastroPop. (Hay que seguirlos a través de la cuenta @Gastropop para saber dónde estarán)
37.   Ir a un Mercadito de la Plaza. Curiosear y sentarse en la grama artificial a comer o a escuchar buenas bandas de música.
38.   Esperar que cada año eventos como Por el Medio de la Calle, la FIA o el Festival de Teatro (si vuelve en 2013) nos sorprenda.
39.   Participar en uno de los Picnic que  organizan los amigos de Ser Urbano o los que se realizan en Los Jardines de Topotepuy. Dos estilos completamente diferentes.
40.   Intercambiar libros en las plazas con los chicos de ReLectura (www.relectura.org)
41.   Descubrir el encanto de La Hacienda La Trinidad.
42.   Tomarse un café o un chocolate en la red de Café Venezuela. Hay que hacerlo!
43.   Dejarnos cautivar en cada Feria de la Lectura (Chacao), Feria del Libro (Libertador), Festival de las Artes y la Lectura (Sucre y Baruta)
44.   Tener el privilegio de conocer la Villa Planchart.
45.   Hacer la ruta de Bolívar. Casa Natal, Museo Bolivariano y Quinta Anauco.
46.   Hacer un trámite en Parque Central o Torres de El Silencio. De esos que tienes que pararte de madrugada y alquilar un banquito.
47.   Subir a El Ávila, sea por Sabas Nieves, La Julia o Pajaritos.
48.   Montarse en un mototaxi. Y si consigue una rebaja en la tarifa, mejor.
49.   Visitar el Club Social Chino (El Bosque) un domingo y desayunar al estilo oriental. No pregunte qué es cada plato. Usted coma.
50.   Conocer el Mercado Peruano que se instala los domingos en Colegio de Ingenieros y compartir con la comunidad.
51.   Tomar el metro en hora pico. Y si hace la transferencia en Capitolio, mejor.
52.   Hacer mercado en Quinta Crespo. O en el Mercado Municipal de Chacao.
53.   Subir las escalinatas de El Calvario y tomarse un café con vista a Caracas.
54.   Conocer el Museo Sacro (Metro Capitolio)
55.   Recorrer el Parque del Este y que no le queda un rincón sin conocer. Incluyendo, el Planetario y ahora El Leander, que incluye una figura tamaño natural de Francisco de Miranda.
56.   Ver el espectáculo de luces de la fuente de Plaza Venezuela.
57.   Llegarse hasta el pueblo de El Hatillo, entrar a la tienda Hannsi y comer en alguno de sus restaurantes. Si quiere montarse en el tranvía, hágalo, es gratis
58.   Tomarse un café a los pies del Obelisco de Plaza Altamira. Y si es durante la Feria de la Lectura, mejor.
59.   Conocer la Ciudad Universitaria. Ello incluye: ir a un concierto en el aula magna de la UCV para ver las nubes de Calder, tomarse una chicha bajo el reloj de la Plaza del Rectorado y quedarse dormido en “tierra de nadie.
60.   Ver la obra de Arturo Michelena “Miranda en la Carraca” en la Galería de Arte Nacional
61.   Volver a la infancia en el Museo de Los Niños. Más ahora, que cumple 30 años.
62.   Conocer la Mezquita de Quebrada Honda. O la Iglesia Ortodoxa de El Hatillo.
63.   Comprar libros usados en el puente de Las Fuerzas Armadas (ahora renovado) o en el pasillo de la UCV.
64.   Conocer el Centro de Arte Los Galpones y su hermosa librería Kalathos, así como sus galerías de arte. (Av. Avila con 8a Trans. de Los Chorros. Metro Parque del Este o Los Dos Caminos)
65.   Ir a un juego Caracas-Magallanes en el estadio universitario.
66.   Recorrer las iglesias del Centro. Sobre todo en Semana Santa.
67.   Conocer el Jardín Botánico. Y darle una mano para que no se muera.
68.   Recorrer el Parque Los Caobos y si coincide con un concierto mejor aún
69.   Pasear por Bellas Artes y visitar el Teatro Teresa Carreño, el Museo de Arte Contemporáneo, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias Naturales.
70.   Ver a los patineteros haciendo piruetas en el parque extremo de Chacao o el de Los Dos Caminos
71.   Participar en alguna carrera que te permita caminar libremente por la autopista.
72.   Admirar lo bella que se ve la escultura Esfera Caracas de Jesús Soto en horas de la noche.
73.   Pasar una noche en el hotel “Aladdin”.
74.   Cumplir con la tradición de ir cada diciembre a la Feria del Ateneo, aunque siempre veamos lo mismo.
75.   Bajar a La Guaira a darse un baño de mar.
76.   Subir a Galipán. Comer sandwich de pernil, fresas con crema
77.   Aprovechar los domingos para adueñarse de la Cota Mil y de la Río Janeiro, así como de la Principal de La Lagunita.
78.   Visitar el Panteón Nacional. Y ahora, el Mausoleo. Presenciar el cambio de guardia.
79.   Conocer las plazas Bolívar de Caracas. La del municipio Libertador, obvio. Y luego la de Chacao, Baruta y El Hatillo. La Plaza de Petare rinde honores a Antonio José de Sucre.
80.   Ver jugar a La Vinotinto o del Caracas FC.
81.   Bañarse en el Parque Los Chorros. Más ahora que lo remozaron.
82.   Tratar de tomarle una foto a la estatua de María Lionza y al mural de Zapata.
83.   Meterse con los chamos a mojarse en los chorritos de la Plaza Los Palos Grandes.
84.   Escuchar los cuentacuentos del Banco del Libro.
86.   Darse un paseo esotérico por la Avenida Baralt y sus alrededores, entre las tiendas de santería.
87.   Lanzarse una rumba intensa en Greenwich (Av. José Luis Sosa, Edificio Marvin. Local 1. Altamira)
88.   Vacilarse una noche de Stand Comedy en Teatro Bar (Calle Orinoco. Las Mercedes)
89.   Pasar una tarde en el Parque Boyacá (Calle Boyacá, El Rosal). Y sentarse a leer en su anfiteatro.
90.   Sorprenderse con el arte urbano de Fe, entre otros. Excluyo a Don Plin y Rose. Eso es vandalismo
91.   Ir a comprar ropa en El Cementerio o Mercado de Guaicaipuro, preferiblemente con alguien que conozca y sepa cuáles son los buenos puestos.
92.   Recorrer la cuadra de Las Novias en el Centro. Es divertidísimo!
93.   Recordar lo que es ir una biblioteca. Ya sea en la Biblioteca Nacional, Biblioteca Central o en la nueva Biblioteca de Los Palos Grandes.
94.   Descubrir el encanto de ir a un concierto en La Hacienda La Vega.
95.   Conocer el Parque del Oeste. Y si no les gusta, lo dicen con conocimiento de causa.
96.   Aventurarse al zoológico de Caricuao y El Pinar. Y ya sabe, si no le gusta, dígalo.
97.   Visitar la Asamblea Nacional o al menos conocerla por fuera. Lo mismo que La Casona o Miraflores.
98.   Darse una vuelta por la calle Luis de Camoes (La Guairita) Y ver cuán elástica son las leyes antipiraterías en esta ciudad.
99.   Pasearse por Los Próceres para recordar a nuestros héroes patrios.
101.Hacerlo todo de nuevo, e invitar a sus amigos.

Foto: Tomada de Pinterest

miércoles, 11 de julio de 2012

Las cosas que otras inventan en esta ciudad...


Los museos se unen a la movida nocturna
La cosa se está poniendo buena… Primero, Caracas vivió su primera Noche de los Museos el pasado 18 de mayo. Después, tuvimos nuestra primera Ruta Nocturna en el Casco Histórico el 25 de mayo. Ahora, ambas ideas se unen y este viernes 13 de julio la Ruta Nocturna llega a los Museos. Díganme que no es para ponerse a llorar!

Esa noche tendremos el gusto de ver las exposiciones del Museo de Ciencias, Museo de Bellas Artes y Museo de Arte Contemporáneo desde las 7 hasta las 12 de la noche. Si. Podremos entrar, por ejemplo, a ver la exposición de Gego: obra abierta: testimonios y vigencia en el Museo de Arte Contemporáneo a eso de las 8 de la noche y luego caminar hasta el Museo de Bellas Artes para adentrarnos en el mundo egipcio con la muestra de Tutankamón. 

Y no conforme con eso, esa noche tendremos la oportunidad de disfrutar de arte corporal, teatro,  videos, música, Dj´s, así como de buena gastronomía en los locales que conforman El Eje del Buen Vivir o también conocido como El Jardín del Museo de Ciencias, donde puedo decirles que venden buenos tragos y unas tapitas bien resueltas. 

No sé qué tal quede esta experiencia. Pero creo que, en todo caso, vale la pena darle chance a la ciudad para mostrarse de noche. Me gusta pensar que esta clase de eventos que garantizan seguridad, organización y una programación cultural más variada sirvan para animar a los caraqueños a atreverse a cruzar la frontera, a conocer otra visión de Caracas. Démosle una oportunidad, ¿quién quita que nos cautive, no?  Allá nos vemos :)

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to


lunes, 18 de junio de 2012

Las cosas que otros hacen por esta ciudad...


Caracas se dejó dibujar


De nada sirve que les cuente de qué se trata el concurso Dibuja Caracas. Hay que ver el trabajo de los participantes para darse cuenta que en este caso las palabras sobran. Lo puedo decir con toda certeza porque tuve el honor de ser jurado y lo que vi esa mañana fue una muestra increíble de lo que es capaz de inspirar esta ciudad. Los dibujantes trazaron en sus block de hojas blancas sus visiones de la Plaza Bolívar de Caracas, el Pueblo de El Hatillo, la Ciudad Universitaria, el Casco Histórico de Petare y el Mercado de Baruta. 


No me sorprendió el talento de los participantes, porque alguien como yo que de broma pasó dibujo técnico no tiene moral. Lo que me causó mucha emoción fue ver cómo sus trabajos finales lograban trasladarme a cada lugar, como habían reflejado en sus dibujos el ambiente de cada espacio público, cómo habían logrado esa conexión emocional con el espacio. Y allí creo que radica la importancia de este evento. No fue sólo un concurso. Fue una oportunidad para que los dibujantes conocieran la ciudad, se conectaran con ella, la confrontaran, la descubriran, para así retratarla. 


Fui a presenciar la sexta jornada que se realizó en la Plaza Los Palos Grandes y allí terminé de enamorarme de este proyecto.Ver a los dibujantes en acción es otra cosa. Se instalan a sus anchas con sus instrumentos de dibujo y en cuestión de minutos comienzan a materializar la mirada que le han dado al lugar. Una cosa hermosísima. Aún queda seis paradas más por la ciudad para culminar así con el proyecto Caracas en 12 puntos que organiza Faber Castell. Así que, si por casualidad, un sábado se topan con este grupo de dibujantes urbanos deténgase un minuto a mirar su trabajo. Quién quita que usted también se contagie y se anime a observar la ciudad con otros ojos e incluso a colorearla. ¿Por qué no?

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to
Dibujos de Raymundo Marqués. Ganador del concurso Dibuja Caracas

miércoles, 30 de mayo de 2012

Las cosas que disfruto en esta ciudad...



Caracas me sorprendió en su Ruta Nocturna
El evento prometía... Esa idea de crear una ruta nocturna en el Casco Histórico de Caracas con los mejores Djs sonaba demasiado bien. Y aunque confieso que el miedo estaba presente, mi curiosidad fue más fuerte. Así que me lancé para dejarme sorprender. Y vaya que lo hicieron!!
Ver el Café Artesano repletó de gente escuchando música a las 8 de la noche era como irreal. Unos puff dispuestos en la parte de afuera del local ayudaron a integrar al bulevar y a sus transeúntes dentro de la movida. Los mayores que pasaban por el lugar de seguro no sabían ni qué escuchaban “esos pavos”, pero se pegaron a bailar sin complejos. Un vacilón!
No sabía cuán hermosa podía verse la Catedral y la Plaza Bolívar a esas horas de la noche. Estaba entre sorprendida, emocionada y asustada de estar allí. No digo lo de asustada por mal. Pero ciertamente me sentía un poco desencajada. ¿Será que podemos estar aquí? ¿Será que nos pasa algo? A medida que fue pasando el tiempo, comencé a sentirte más en ambiente.
Llegamos hasta la Plaza Andrés Eloy Blanco, mejor conocida como la Plaza Lina Ron. Vaya, qué sorpresa descubrir cómo ha cambiado ese lugar. Sigue la imagen de la revolucionaria a un costado. Pero ahora se impone la imagen del poeta, un parque de niños, un área para patineteros y para mi sorpresa un bar donde más de uno echo un pie sabroso durante esta ruta nocturna.


Seguimos hacia el Teatro Principal. Allí casi muero. Waooo qué hermoso quedó. Resulta increíble ver la transformación que tuvo ese espacio. Lo que diga será poco. Tienen que verlo. Yo quedé enamorada. Pero sobre todo comprometida a asistir a una obra de teatro u otro espectáculo y a convencer a todos a que vayan a conocerlo. De paso, se comen una pizza en Evios o se toman un chocolate en el local de al lado.
Terminamos nuestra ruta en ChococonCariño. Otro lugar que me sorprendió. Está diagonal a la Plaza El Venezolano. (Si, frente al cohete horroroso). El lugar, al parecer, se ha vuelto de lo más popular. Estaba full de gente. Todos tomando vinito, comiéndose unas tapas y algunos echándo un pie. “¿Ok, en qué lugar estoy?”, pensé. De verdad, estaba demasiado sorprendida. Quedé encantada.
Claro, el tema de la movilización es un problema para quienes quieran llegar en carro. Estacionar en la Av Urdaneta y tomar un bus hasta la Plaza Bolívar fue la única solución. Pero juro que valió la pena. Y como habrá una próxima ruta el 22 de junio, allá iré sin falta.
Y ustedes qué... ¿se animan?

Mirelis Morales Tovar
@mi_mo_to
Fotos: cortesía Gabriel Ramírez